Dibujar, para mí, es más que una simple actividad; es una fuente inagotable de tranquilidad y
felicidad. A lo largo de mi vida, he descubierto que el acto de sumergirme en la creación
artística tiene un profundo impacto en mi bienestar emocional y mental pero cuando tengo un
lápiz en la mano y una hoja en blanco, siento que puedo expresar mis pensamientos,
emociones y visiones, entonces en el momento que yo empiezo a trazaba líneas, sombras, y
darle color a este dibujo en el papel, me di cuenta de que mi obra de arte no solo sería una
representación normal y corriente, sino una expresión de que estoy en mi punto más
tranquilo, es en este momento donde a mí me surgen más fluidas las ideas, y a la hora de
hacer estos dibujos me concentro tanto en qué me quedé de la mejor forma, resaltar cada
detalle, que no me quedé nada con ninguna imperfección, una vez acaba la obra de arte siento
una sensación de logro y satisfacción de felicidad, saber que tantas horas de arduo trabajo
dieron su fruto y cada minuto habría valido la pena todo lo que hice.

Comentarios
Publicar un comentario