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Juliana Chaparro

 Definición del apego ansiosos 

Cómo empezó esto?
 Debo creer que fue un Capricho, al poco tiempo de conocerlo,
 no recuerdo cómo empezó, 
solo se que era feliz, tal vez más que eso.
 Me rodeaba gente por doquier, 
no la veía
 aún así con los ojos abiertos, 
solo el era lo que mis pupilas encontraban interesante y a la vez lo que creían perfecto,
 dentro de si se preguntaba ¿Cómo es que sucedió esto? 
Creo que todavía esa pregunta rodea mi mente y no encuentro explicación alguna para el inicio de este sentimiento,
 los días pasaban,
 quería entenderlo, 
pero mientras tanto el apego se reforzaba al punto de no dejarnos respirar, al punto de querer ser uno solo en su momento, 
debo creer que solo yo sentía eso... Me preguntó cómo esos abrazos en su espalda lo afectaban a diario, 
si hice un Cambio, 
si mi apego le resultaba extraño, 
lo sé, para mí es extraño,
 pero es muy variable el llegar a saber cómo se sentía 
si solo era un sentimiento muy fuerte hacia un tarado.

No lo comprendí, 
su respuesta jamás fue si,
 ¿Lo raro? 
Era que escondía algo muy adentro de su mente,
 algo que lo volvía de alguna manera demente, 
algo que su mente repetía, y repetía y nunca lo dejaba y de repente al intentar soltarlo su corazón por fin palpitaba en una dirección de la que yo cada vez más me alejaba.
 Desilusionada decidí terminar con aquel apego que empezó sin pensar, 
poco a poco mis sentimientos se congelaban y ya no tenía seguridad de nada,
 no quería nada, 
hasta que una voz despertó de nuevo en mi mente y me consolaba,
 o tal vez no me consolaba, 
tal vez ese sentimiento no volvería a ser el mismo, pero aquello que el escondía decidió decir, 
sacar, 
y poco a poco explicar porque un si nunca era la respuesta. 
No le creí, 
creo que mi corazón estaba sanando y si confiaba de nuevo caería en la misma ruina, así 
que no conteste, 
sabía que eso era lo que yo quería y lo que él quería, pero lo que quería no sabía si algún bien me haría.
Decidí intentarlo, creí que me ahogaría en un mar de lágrimas luego de escuchar lo que tenía para decir,
 pero tal ves después de escucharlo, 
esos 60 segundos que pasamos callados uno al Lado del otro
 con nada entre nuestro espacio fue lo que me hizo entender que por fin llegaría lo que siempre había deseado,
 aunque ya no lo deseaba ansiosamente, solo lo esperaba,
Solo lo quería, más no lo necesitaba
 aquel momento en el que empezó un sentimiento inesperado, 
tal vez solo nos preparó, para sanar juntos nuestro pasado e intentar empezar algo más bien sano.

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